Resumen
Hasta el primer tercio del siglo XX, las bodas de los pueblos de la montaña occidental constituyeron un auténtico ritual que hundía sus raíces en los vaqueiros de alzada. Figuras de tan simpático recuerdo como el embusteiru, costumbres como la recha de manteca o las carreras de rosca o, por supuesto, las estrofas cantadas por las mozas con sus panderos, se han perdido pero aún se recuerdan. El libro que tiene en sus manos ha contribuido de forma fundamental a conservar estos cantares de boda, hoy joyas de la etnografía del noroeste peninsular. Una obra original de Juan Alvarado (1865-1914), profesor de la Escuela de Sierra Pambley de Villablino, reeditada con una atractiva serie de fotos de época y una grabación discográfica.








